Huerto Biointensivo

El método biointensivo de cultivo es un método de agricultura orgánica en pequeña escala, que por sus características usa  tecnología simples, lo que  permite que sea fácilmente adoptado por  pequeñas comunidades con los recursos existentes, además de que se pueden lograr muy altos rendimientos, más que con la agricultura convencional.

Desde 1996, en Las Cañadas se practica el Método biointensivo de cultivo de alimentos. Lo aprendimos con John Jeavons de “Ecology Action” y estamos certificardos como maestros. Este método nos ha permitido entender de fondo la sustentabilidad agrícola en temas como reciclaje de nutrientes y producción de biomasa para composta en el mismo lugar.

Para para diseñar gran parte de nuestros sistemas, ya sean estos agrícolas, sociales, tecnológicos o arquitectónicos, nosotros utilizamos a la permacultura como una «herramienta de diseño de sistemas humanos sostenibles”. Cuando se trata de producir alimentos, para diseñar nuestros sistemas agropecuarios la Agroecología es la ciencia y el conjunto de prácticas que utilizamos, digamos que es el brazo agrícola de la permacultura.

Bajo la sombrilla de la agroecología, albergamos todos nuestros sistemas y prácticas de producción agrícola, uno de estos sistemas es el Huerto Biointensivo.

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El objetivo de la doble excavación es mejorar la estructura del suelo, aflojándolo para que las raíces de las plantas puedan crecer y absorber los nutrientes fácil y adecuadamente.

Puedes hacer tu cama biointensiva tan larga como quieras, pero es importante que el ancho sea de 1.2 a 1.5 m, para poder trabajar la cama desde ambos lados sin la necesidad de pisarla.

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Las medidas cómodas y que nos han funcionado bien son:

• 8m y 20cm de largo

• 1m y 20cm de ancho

• 60cm de profundidad

Los 8.2 metros de largo es porque resulta un buen tamaño para que una persona, sin necesidad de mucha fuerza, pueda terminar de preparar la cama sin desanimarse, aun cuando hacer la doble excavación resulte un poco cansado.

1 metro y 20 centímetros de ancho, es porque resulta una medida cómoda para deshierbar, sembrar o trasplantar y regar. Estas labores se hacen desde fuera de la cama para no pisarla y compactar el suelo.

60 centímetros de hondo puede parecer mucho, pero en suelos buenos, las raíces de la coliflor llegan a medir hasta 90cm; las raíces de la lechuga y el maíz, 120cm; el tomate, 122cm; la zanahoria, 238cm y asómbrate: ¡El betabel puede tener unas raíces de hasta 3m de largo!

Las plantas desarrollan bien sus raíces en el suelo blando y eso las ayuda a crecer mejor y a resistir a las plagas y enfermedades.

30 cm que se sacan con la pala recta

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30 cm que sólo se aflojan con el bieldo

= 60 cm de profundidad.

La composta es el mejor alimento que podemos preparar para las plantas, sin gastar mucho dinero y en poco tiempo. Este es el secreto para tener un huerto sano y productivo.

La composta es el “fertilizante” para nuestro huerto, pues recuerda que en un huerto orgánico no se utilizan agroquímicos.

La composta no solo alimenta a las plantas, sino que ALIMENTA AL SUELO y a toda la vida del suelo que mantendrá sanas y fuertes a las plantas que sembremos. Es por ello que  la composta te ayuda a mejorar tu suelo.

Existen más de 6,000 millones de microorganismos en una cucharadita de suelo fértil, más que el número de habitantes que existen en nuestro planeta Tierra. Toda esta vida, se alimenta de la materia orgánica del suelo (rastrojos y desperdicios de cosecha) y en este proceso, se producen de manera continua los nutrientes para nuestras plantas.

Funciones de la composta en el suelo:

• Mejora la estructura. Si el suelo es muy arcilloso (barrial) lo afloja, y si es muy arenoso (polvillo) lo hace más firme.

• Retiene la humedad

• Proporciona aireación

• Fertiliza

• Almacena nitrógeno

• Nivela el pH: ayuda a quitarle lo ácido o alcalino al suelo.

• Alimenta a la vida microbiana

• Libera nutrientes de los minerales del suelo.

La siembra cercana es una forma de acomodar las plantas en tu cama, de tal manera que te caben 4 veces más plantas que las que puedes sembrar en surco.

Al utilizar la siembra cercana podemos cosechar en un pedacito, lo mismo que en un terreno más grande. Esto significa que logramos una productividad hasta 4 veces mayor por unidad de superficie, pues el trabajo que se logra con la doble excavación y el uso de la composta con el método biointensivo, hacen posible la fertilidad necesaria para esta producción.

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Para realizar las marcas de tresbolillo, podemos ayudarnos de una varita de la medida deseada:

Ventajas de la siembra cercana:

• Hay más producción por metro cuadrado, podemos producir mucho más que sembrando en surcos.

• Mantiene la humedad del suelo y usa poca agua.

• No permite que la cama se enyerbe fácilmente.

• Hay menos plagas.

• Las raíces crean un buen ambiente y aprovechan mejor el abono.

• La sombra que se da debajo de las plantas y la humedad que se mantiene en el suelo, crea un ambiente agradable que favorece el crecimiento de ellas, pues la vida del suelo se desarrolla mejor que en un suelo descubierto.

• Y cuando las plantas están cerca, se estimula su crecimiento.

La asociación de cultivos consiste en la relación que tienen dos o más plantas para ayudarse y beneficiarse entre si.

La asociación de cultivos es el cuarto principio del método biointensivo. Es difícil explicar como funciona, pero se puede comparar con lo que nos sucede a los seres humanos, cuando nos encontramos con personas o vecinos con los que no podemos congeniar y hasta llegan a ser nuestros enemigos. Probablemente no sean tan malos como creemos, pero no nos gusta estar cerca de ellos y no podemos convivir tranquilamente ni trabajar en armonía como con otras personas. Lo asombroso es cómo esas personas “especiales”, si pueden convivir con otras o trabajar directamente con ellas pero no con nosotros.

En las plantas sucede algo parecido, hay plantas que no se llevan bien con otras, por ejemplo:

• El ajo y la cebolla no se llevan con los frijoles y los chícharos.

• La papa es enemiga del pepino, calabaza, girasol y jitomate.

• El tomate no se lleva con la papa y el repollo.

En cambio, hay otras que se llevan muy bien, por ejemplo:

• El ajo y la cebolla son compañeros del betabel, la lechuga y el jitomate.

• La papa es amiga y comparte beneficios con el maíz, fríjol, col y habas.

• La calabaza, el fríjol y el maíz son muy amigos.

• La zanahoria y la lechuga al igual que el betabel y el repollo son buenos compañeros.

Beneficios de la asociación de cultivos:

Se aprecian en la salud, la nutrición y control de insectos, hongos, bacterias y hierbas. Además aumenta la producción y el vigor de las plantas.

Rotación de cultivos:

Una de las causas principales del agotamiento del suelo, es sin duda la práctica del monocultivo, es decir, el cultivo de un solo tipo de plantas. Por eso no es bueno sembrar en el mismo lugar dos veces seguidas el mismo cultivo.

Las camas biointensivas bien preparadas, aguantan hasta dos veces la siembra de un mismo cultivo, sin embargo, es mejor rotar los cultivos para no agotar o cansar el suelo y para evitar plagas.

Si tienes alguna hortaliza con plaga y vuelves a sembrar esta misma hortaliza en el mismo lugar, tendrás hortalizas con plaga otra vez. Si siembras otro cultivo, rompes el ciclo de la plaga y no la volverás a tener.

Son cultivos que producen mucho alimento en poco espacio, como la papa, el camote, la yuca, la malanga y el ajo.

Es necesario romper con la idea de que la función del huerto familiar es producir algunos vegetales para complementar la dieta de la familia, ya que en realidad una pequeña superficie de terreno en el traspatio de cualquier hogar, es suficiente para alimentar a toda la familia.

Para lograrlo, es necesario pensar en las necesidades y gustos de la familia, y seleccionar cuidadosamente los cultivos de manera que produzcan muchas calorías en poco espacio.

Ejemplo: en una cama puedes producir hasta 35, 260 Kcal, si tienes alguno de los cultivos anteriores, pero si siembras lechuga, solo podrías producir 4, 320 Kcal.

Para lograr tener un huerto sustentable, en el que puedas producir todos los alimentos que necesitatu familia y toda la composta que necesita el huerto para poder producir este alimento, se hizo una fórmula muy sencilla para lograrlo, es el llamado 60-30-10:

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60% del área de sus camas se destina a cultivos de carbón (granos y cereales, como trigo, avena, cebada, centeno, triticale, maíz, sorgo, amaranto, quínoa, habas, girasoles.)

30% del área de sus camas se destina a la producción de calorías para su familia, como papas, camotes, ajo y otros.

10% del área de las camas se dedica al cultivo de vegetales, que aunque producen poco carbón y pocas calorías nos dan vitaminas y minerales.

Si se tiene paciencia y la disciplina para aplicar esta fórmula, en unas cuantas temporadas de cultivo, tendremos suficiente alimento para la familia y carbón para la composta y casi sin sentirlo, se emprenderá el camino a la sustentabilidad.

“Cultivo Biointensivo” Mini-Granja Sustentable

* Porcentajes de Área de cultivo aproximada para la sustentabilidad.

Las semillas de polinización abierta, son semillas que se polinizan con el viento y con los insectos como las mariposas, abejas, abejorros, entre otros. Estas semillas están acostumbradas a las condiciones naturales, a la composta, etc. Además tienen mayor variabilidad genética, por lo que podemos adaptarlas a nuestras necesidades y a nuestro clima.

Las semillas híbridas o “mejoradas” que nos venden en las tiendas, están acostumbradas a los productos químicos, como los fertilizantes y los plaguicidas. Además si usamos semillas híbridas, no podemos sacar semillas buenas, necesitamos volver a comprarlas, esto hace que seamos dependientes de las tiendas que las venden. En cambio, si usamos semillas de polinización abierta, podemos sacar nuestras propias semillas y seleccionarlas año con año, para así poder obtener plantas cada vez más sanas y productivas.

Las semillas son el medio mas conocido de reproducir plantas, son pequeñas y se transportan fácilmente, algunas se pueden guardar por mucho tiempo y no pierden su poder de germinación, siempre y cuando se guarden bien secas y si no se exponen a humedad calor o cambios de temperatura.

El octavo paso del Método Biointensivo consiste en integrar los ocho principios del método, en armonía con la naturaleza.

Si utilizamos los pasos separadamente y nos olvidamos de los otros, quizá obtenga buenos resultados inicialmente, pero en una o dos temporadas se agotará el suelo.

Es lógico si se detienen a pensarlo, el Método Biointensivo produce altos rendimientos gracias al uso combinado de las técnicas y principios desarrollados, pero también tiene el potencial de acabarse el suelo si no se lleva de manera apropiada.

Por ejemplo, si se realiza una siembra cercana en una cama sin doble excavación, obtendrá plantas débiles y enfermizas, una cama doble excavada y con siembra cercana pero sin composta, agotará el suelo rápidamente.

Cuando los pasos del método se usan en conjunto, los resultados son sorprendentes.