Permacultura
¿Qué es la Permacultura?
De manera sencilla y actual, la Permacultura es:
Un sistema de diseño para el uso sustentable de la tierra y la creación de culturas permanentes.
La palabra Permacultura fue acuñada por los australianos Bill Mollison y David Holmgren a mediados de los años setenta. Inicialmente, se describía como «un sistema integral y evolutivo de especies de plantas perennes y animales útiles para el ser humano». Hoy, es mucho más que eso.
La Permacultura es un sistema de diseño consciente para crear entornos humanos sostenibles, resilientes y regenerativos. En Las Cañadas, la permacultura se ha convertido en los lentes a través de los cuales rediseñamos todos nuestros sistemas: desde la organización social y la producción de alimentos hasta la gestión del agua y la energía.


Esta mirada integral nos permite rediseñar los distintos ámbitos de nuestras vidas
- La comida y cómo la producimos
- La relación entre el trabajo humano y la naturaleza
- El uso ético de la energía, los materiales y la tecnología
- La gente, las comunidades y su organización
- Y mucho más…
La Permacultura nos sirve para diseñar desde un huerto familiar hasta una comunidad o biorregión regenerativa. Aunque las estrategias varían según el contexto, lo universal son sus principios éticos y de diseño, evolucionados por más de 30 años, que facilitan la planeación, organización y mantenimiento de sistemas sostenibles.
En Las Cañadas, la permacultura es el corazón de nuestro quehacer. Nos ha permitido aprender de nuestros errores, crecer con humildad y construir un futuro donde los seres humanos y la naturaleza coexistan en armonía.
Flor de la Permacultura
La flor de la permacultura es un símbolo poderoso que une a personas y organizaciones en torno a un objetivo común: lograr una transformación regenerativa de nuestra forma de vida. Representa un camino integral hacia la sostenibilidad y el diseño consciente.
En el centro de esta flor se encuentran los principios éticos de la permacultura y sus fundamentos de diseño, que actúan como la base teórica esencial para cualquier proyecto.
Cada uno de sus pétalos representa un ámbito clave de nuestra cultura que necesita ser rediseñado de manera sostenible. Dentro de cada pétalo, existe un vasto repertorio de soluciones, sistemas, métodos y estrategias probadas para facilitar esta transición.



Cuidar la tierra
Reconstruir el capital natural
La Tierra es un organismo vivo ignorar su cuidado trae consecuencias profundas e irreversibles.
El ícono de la planta joven simboliza el crecimiento orgánico y la capacidad de regeneración que sustenta toda vida. Cuidar la Tierra implica, ante todo, cuidar el suelo vivo: su salud refleja directamente el bienestar de nuestras sociedades. Un suelo fértil es un suelo lleno de vida—microorganismos, insectos, raíces y materia orgánica en constante transformación.
Bosques y ríos son los pulmones y venas del planeta, sostenedores de biodiversidad y ciclos vitales. Cada ser, visible o invisible, cumple una función esencial y merece respeto—más allá de su utilidad inmediata para los humanos.
La forma más directa de cuidar a todos los seres vivos es reducir nuestro consumo. Menos extracción, menos desechos, menos perturbación: más vida.
¿Cómo aplicamos este principio?
En Las Cañadas, el principio ético de ‘Cuidar la Tierra’ es el eje central de todas nuestras actividades. Lo aplicamos a diario a través de sistemas agroecológicos y prácticas regenerativas diseñadas específicamente para cuidar la vida del suelo.
Cero químicos: Rechazamos por completo el uso de agrotóxicos, pesticidas, herbicidas y semillas transgénicas. Estas sustancias son dañinas para la salud humana y la vida del suelo, por lo que utilizamos métodos naturales de control de plagas y fertilización.
Agricultura regenerativa: Evitamos prácticas que agotan la tierra como el suelo descubierto o la labranza intensiva. En su lugar, implementamos sistemas que regeneran y cuidan el suelo, mejorando su fertilidad y biodiversidad año con año.
Ciclo cerrado de nutrientes: Utilizamos ecotecnologías, como los sanitarios secos, para transformar los residuos orgánicos en recursos valiosos. Esto nos permite devolverle a la tierra los nutrientes que tomamos de ella, cerrando el ciclo de manera natural y sostenible.
Diseño contra la erosión: Gracias a un diseño consciente y adecuado de nuestro territorio, hemos implementado estrategias que previenen la erosión del suelo. Protegiendo así un recurso vital, evitando su degradación y la pérdida de su capacidad para albergar vida.
Nuestro compromiso va más allá de la producción; se trata de crear un ecosistema resiliente y próspero donde la tierra y las personas puedan coexistir en armonía
Cuidar a las Personas
Cuidarse a sí mismo, a los seres queridos y a la comunidad
Cuando satisfacemos las necesidades humanas de manera simple y solidaria, el entorno natural florece.
El ícono de dos personas abrazadas representa la colaboración como motor del cambio verdadero. El autocuidado es el primer paso—luego se extiende naturalmente a la familia, los vecinos, las comunidades cercanas y lejanas.
Cultivar la autonomía y la responsabilidad personal nos permite dejar de culpar a otros y tomar las riendas de nuestra vida. Priorizar el bienestar no material—el tiempo, los afectos, el aprendizaje—sobre la acumulación de objetos es clave para este camino.
La permacultura elige mirar las oportunidades donde otros ven obstáculos. Trabajamos con empatía, reconociendo que cada uno tiene su verdad, y que juntos podemos construir soluciones que beneficien a todos.
¿Cómo aplicamos este principio?
En Las Cañadas, el principio ético de ‘Cuidar a las Personas’ es fundamental y se aplica mediante una estructura organizacional diseñada para el bienestar colectivo. Creemos que una comunidad resiliente se construye con relaciones equitativas y apoyo mutuo.
Sociocracia y toma de decisiones colaborativas: Implementamos la sociocracia como modelo de gobernanza. Este sistema asegura relaciones horizontales, reparte el poder de manera equitativa y permite que todas las voces sean escuchadas en la toma de decisiones.
Estructura Cooperativa: Operamos como una cooperativa, un modelo que refuerza la propiedad colectiva, la equidad y la participación democrática de todos sus socios y socias
Salud y Bienestar Integral: Nuestras prácticas agrícolas regenerativas y libres de agrotóxicos no solo cuidan la tierra, sino que también benefician directamente la salud de nuestra comunidad, proporcionando alimentos nutritivos y un entorno de trabajo seguro.
Módulo de Cuidados: Su misión es velar activamente por el bienestar del clima organizacional, identificar las necesidades de capacitación y ofrecer acompañamiento personalizado a cada miembro de la comunidad.
Para nosotros, cuidar de las personas significa crear un entorno donde todos puedan crecer, sentirse valorados y participar plenamente en el proyecto común.
Compartir con Equidad
Redistribuir los excedentes
Celebrar la abundancia y honrar los límites. El ícono del pastel y la rebanada nos recuerda: tomar solo lo necesario y compartir el resto.
La naturaleza es generosa—un árbol da más frutos de los que una persona podría comer—pero también tiene límites claros. Cosechar, compartir y conservar exige tiempo y conciencia.
El consumo humano desmedido y la extinción masiva de especies demuestran que el crecimiento infinito es insostenible. A veces debemos preguntarnos: ¿Cuánto es suficiente?
El cambio comienza en nosotros: al encontrar equilibrio en nuestra propia vida, nos convertimos en referencia para otros. Compartir no es solo dar lo que sobra, es crear sistemas donde la abundancia circule y nadie quede atrás.
¿Cómo aplicamos este principio?
En Las Cañadas, el principio ético de ‘Compartir con Equidad’ se materializa a través de una distribución justa de los recursos y beneficios generados por la cooperativa. Creemos que la equidad es fundamental para construir una comunidad sostenible y resiliente, donde todos los socios y socias tengan acceso a condiciones de vida dignas y oportunidades de desarrollo.
Fondo de Seguridad Alimentaria: Semanalmente, repartimos entre los socios y socias productos como leche, queso, huevos, hortalizas y, mensualmente, carne. Todos estos alimentos son producidos en nuestros sistemas regenerativos, asegurando así una alimentación sana y sostenible para toda la comunidad.
Fondo de Salud: Contamos con un fondo destinado a garantizar el acceso a servicios de salud y bienestar para todos los miembros de la cooperativa.
Fondo de Vivienda: Este fondo está específicamente diseñado para mejorar el bienestar habitacional de los socios y socias. Incluye apoyo para la incorporación de ecotecnologías (como sistemas de captación de agua, baños secos, estufas ahorradoras, etc.), renovaciones y otras mejoras que promuevan la sostenibilidad y la calidad de vida.
Estos mecanismos nos permiten redistribuir de manera equitativa los recursos, asegurando que los frutos del trabajo colectivo beneficien a toda la comunidad y fortalezcan nuestro proyecto común.