Sistemas de tratamiento de aguas jabonosas
Biofiltro
Las aguas jabonosas no son un desecho, sino un recurso valioso cuando se gestionan con conciencia. Si cuidamos el tipo de jabones y detergentes que utilizamos, evitando aquellos que contienen sustancias tóxicas que podrían terminar en nuestra cadena alimentaria, estas aguas pueden destinarse incluso al riego de hortalizas y frutales, funcionando como una forma de agua «fertilizada». Esta práctica no solo cierra ciclos naturales, sino que también optimiza el uso de un recurso que generalmente desperdiciamos.
Recordemos la sabia frase de Bill Mollison que aplica perfectamente a este tema y a casi todos los aspectos de la vida sostenible:
«Las soluciones simples son siempre las más elegantes».

Es fundamental evitar descargar las aguas jabonosas directamente en ríos y arroyos, ya que su contenido nutritivo, aunque beneficioso para las plantas, puede fertilizar en exceso los cuerpos de agua, provocando problemas de eutrofización que afectan gravemente a la vida acuática. El exceso de nutrientes en el agua estimula el crecimiento desmedido de algas, que al descomponerse consumen el oxígeno disponible, creando zonas muertas donde pocos organismos pueden sobrevivir. Esta cadena de consecuencias negativas nos recuerda la importancia de manejar responsablemente cada elemento dentro de nuestros sistemas.
Presentamos cuatro opciones para reutilizar responsablemente los desechos líquidos, ordenadas de la más simple a la más compleja:
- La manguera móvil: Sistema básico que consiste en una manguera que se desplaza para irrigar directamente cafetales o árboles frutales. Es la solución más económica y sencilla, ideal para pequeñas cantidades de agua jabonosa.
- Sistema de enramado: Consiste en una red de mangueras o tubos subterráneos que distribuyen las aguas jabonosas de manera uniforme en un terreno hacia zanjas rellenas de madera triturada o tezontle, con árboles frutales, bambú o plátanos. Ofrece una solución con mínimo mantenimiento una vez instalada. Este sistema es el que más usamos y recomendamos en Las Cañadas.
- Macetero biofiltro: Un tanque con tezontle y plantas acuáticas que trata y biodegrada parcialmente los contaminantes de las aguas jabonosas. El agua resultante se distribuye luego mediante un sistema de manguera o enramado, representando un paso intermedio en calidad de tratamiento.
- Biofiltro completo: Un sistema de múltiples tanques con tezontle y plantas acuáticas que trata y biodegrada totalmente los contaminantes. Produce agua de calidad suficiente para riego seguro o, en su defecto, puede descargarse en un arroyo sin riesgo de contaminación. Es la solución más técnica y efectiva, y la más costosa. Solo la recomendamos cuando no tienes el espacio para hacer un sistema de enramado.

