SIMPLICIDAD VOLUNTARIA

Simplicidad Voluntaria

Ante nuestro supuesto y la evidencia de que la forma de vida actual de la sociedad “moderna” esta depredando el planeta, sus recursos y la vida de quienes habitamos en él, hemos emprendido el camino hacia la simplicidad voluntaria, que en la práctica es llevar un modo de vida sencillo (pero sin carencias), que toma conciencia del impacto que generan nuestro consumo, cómo atendemos nuestras necesidades, cuestionando cada una de ellas para no afectar a los demás. En resumen, producir y consumir con responsabilidad.
 
Con esto intentamos alejarnos de prácticas de producción-consumo que atentan contra el futuro de las próximas generaciones y que en el presente promueven injusticias para otros (seres humanos y seres vivos), al desplazarlos de sus comunidades para obtener los recursos naturales que abastecerán a las grandes industrias para producir la “nueva generación” de electrodomésticos, vehículos, etc., o en su defecto, contaminar de por vida a esas comunidades que reciben la basura tecnológica y otros desechos que contaminan su agua, sus suelos, etc.
 
Con esta realidad, practicamos continuamente el “menos es más”, entre menos necesidades sin sentido nos creamos, más tiempo tenemos para producir lo que necesitamos, para ejercitar nuestra creatividad, más espacio, pero sobre todo más libertad para procurarnos de una manera justa y responsable nuestro bien vivir.

Tratamos de ejercer nuestra libertad, al no caer en el juego esclavizante de las modas, la competencia por el tener, conservar el estatus y todas aquellas practicas que nos sitúan en la alienación del mercado y de las necesidades creadas.

Con esta forma de vida, también buscamos soluciones sencillas y replicables para satisfacer nuestras necesidades, como el uso de tecnologías simples, al alcance de todos y que perduren en el tiempo con un mantenimiento mínimo.  

Además, se favorece el uso de materiales locales, al echar mano de los recursos que tenemos al alcance, que nosotros producimos o que sabemos como se producen y quien los produce, además de que evitamos el impacto negativo que tiene sobre el ambiente, nuestra salud y las comunidades los productos industrializados, importados y aquellos que implican un gran uso de recursos.

La simplicidad no es dejar de hacer, por el contrario es hacer para producir y consumir con ética y respeto hacia los demás y hacía uno mismo. Así, vamos creando y fomentando una cultura sostenible, procurando que nuestro quehacer diario coincida con nuestros valores personales.

  1. El consumo te consume
  2. Menos para vivir mejor
  3. Cambiando el paisaje
  4. El consumo de consume
  5. Libro simplicidad radical de Jim Merkel